… el pensamiento que no está influenciado por una verdadera conciencia moral en beneficio del país? Los ideales que están impregnados del odio? La palabra que a través del engaño se introduce en nuestros oídos con el firme propósito de inyectar perversamente el mal en nuestras sociedades?
Venezuela ha sido -y esperemos que siga siendo-, una nación que no ha experimentado grandes derramamientos de sangre producto de ideales irracionales o de fanatismos políticos. A pesar de existir factores radicales, siempre ha reinado la cordura y el buen juicio en la mayoría de nuestra sociedad, independientemente del pensar político de cada quien.
El mundo ha sido testigo de falsos líderes que a través de la palabra y de acciones descabelladas, han llevado a numerosas sociedades a un mundo de destrucción y caos. Es por esa razón, que urge que nuestra sociedad, nuestros jóvenes, nuestros verdaderos líderes expresen verdaderos ideales llenos de opinión, reflexión y sinceridad. La crítica tiene que privar dentro de cada uno de nosotros; porque la interrogante que actualmente debemos tener es ¿qué pasará si en las próximas elecciones gana…
… aquel político que podría causar un gran daño a nuestro país? La noticia imparcial y brutal que dejó atrás el periódico que aparte de informar, concientizaba, enseñaba al venezolano? El grupo de políticos que pregonan dignidad y honradez pero a la vez cierran los ojos ante una buena parte de nuestra sociedad?
El venezolano debe entender que la actual manera de hacer política se traduce en simplemente impresionar a algunos ilusos -que a la larga se transforman en radicales-, movilizando a las masas en base a un afecto y no a proyectos o ideales que representen el verdadero valor de la democracia y la libertad; sino que por el contrario, usan a la sociedad para defenestrar al enemigo político y así montar a otro, repitiéndose el círculo vicioso que ha imperado desde que nacimos como república.
Se ha perdido la esperanza en buena parte de la nación; y las pocas que existen, tienen sus bases en radicalismos que impiden el desarrollo sano de nuestra economía, nuestra sociedad y nuestra manera de hacer política.
Mucho se ha escrito acerca de la importancia de cualquier elección de cargos públicos por muy pequeños que sean. Se trata de la manera más perfecta que tiene cualquier sociedad de expresar el verdadero sentir y aspiración que tiene para salir adelante, independientemente del sistema que se desee implantar. La diferencia es que esa expresión se debe hacer bajo la bandera de la conciencia política y la crítica constructiva; y no por pasiones políticas y mucho menos por fanatismos.
Por todo esto y mucho más, es necesario concientizar el país que queremos. Preguntémonos y reflexionemos qué queremos como país. Y sobre todo… ¿qué pasará en las próximas elecciones si gana…
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