viernes, 15 de marzo de 2013

Ha fallecido el Presidente... ¿Ahora qué?

Y el destino se expresó: la muerte –siempre victoriosa ante la vida- acabó con la figura férrea del Presidente de ésta nación. No sabemos bajo qué condiciones, pero lo único de lo que tenemos certeza es que sus familiares y verdaderos seguidores hoy lloran la partida de un ser que para bien o para mal, ha marcado un antes y un después en la Historia de Venezuela.
No es la intención de éste humilde ser, ocuparse de juzgar lo que ha transcurrido a lo largo de estos 14 años. Será el mañana, será la Historia y sobre todo, será la conciencia de nuestra colectivo quienes se encargarán de colocarlo en su justo y real sitio dentro de esa línea que hoy llamamos República Bolivariana de Venezuela.
Lo que se intenta con éste artículo es expresar el sentir de mucha gente que ve como nuevamente nos dirigimos a un evento electoral en el cual nuestra decisión a la hora de ir a las urnas, nos dará un gobierno que representará nuestra idiosincrasia, nuestra idea de lo que deseamos como país; y por supuesto, nuestra conciencia y vergüenza como venezolanos. Ese expresar viene porque el futuro de Venezuela de nuevo está en juego para unos y para otros.
Ante nuestros ojos se nos presentan caminos disímiles pero que en teoría buscan el mismo objetivo: el bienestar de nuestro pueblo –o al menos, eso es lo que nos presentarán durante la campaña electoral-. Independientemente del pensar e ideología que pueda tener usted al momento de leer éstas líneas, creo que todos coincidimos en que desde hace mucho tiempo debimos tener un país grande y mínimamente en vías de un real desarrollo. Lamentablemente, nuestras diferencias han impedido que eso ocurra en la realidad, ya que vivimos en una sociedad donde desde los más altos cargos de la política hasta en los integrantes de nuestras familias, el odio, el rencor y la afrenta es el pan de cada día.
La actual política en Venezuela le ha permitido a nuestra población ser un actor principal a la hora de conseguir los cambios que primordialmente necesitamos. Pero la realidad es que con el pasar del tiempo, nuestro fanatismo (tristemente hay que llamarlo de esa manera) en los líderes -tanto del actual gobierno como de oposición- nos ha cegado e impedido alzar nuestra voz como la Historia nos lo exige. Unos por ser leales a un proceso en el cual creen pero que evidentemente es vertical por completo; los otros en un concierto de nuevos ideales que no termina de cristalizarse en los niveles más afligidos de nuestro colectivo.
Si lo que deseamos es obtener una Venezuela con normas y leyes que nos conduzcan a una reconstrucción de la sociedad, es imperativo una genuina unión y conciencia política de lo que anhelamos como país. Para ello, es necesario trabajar todos juntos y con todo el material político y humano que está presente de forma directa en nuestras regiones. Ya es hora de que los venezolanos honrados y verdaderamente patriotas, tomen en sus manos (a través del voto en el corto plazo) las riendas que eliminen la confusión y los miedos -que siempre aprovechan los oportunos- para llegar a esa anhelada igualdad social, a esa soñada justicia social y a ese real camino que nos conduzca al reencuentro nacional.
¿Qué esperamos? ¿Cuál es la vacilación? Quitémonos las vendas ante las promesas engañosas que nos puedan hacer en estos momentos críticos. Exijamos hechos concretos. Desaparezcamos de una vez por todas, el salvajismo que nos está consumiendo. No se trata de Cuba, no se trata del imperio; se trata de nosotros y de nuestra vergüenza y dignidad.

2 comentarios:

  1. Cuántas cosas acertadas se leen en este artículo. Pero la realidad es que la división y la diferencia han calado una huella demasiado honda en nuestra población. Difícilmente creo que estas diferencias se puedan reconciliar al menos en un corto plazo. La respuesta es buscar cada uno de nosotros fórmulas para contribuir al tan anhelado desarrollo de nuestra Venezuela y para ello es inevitable evaluar estas alternativas que se presentan el 14 de Abril. En 14 años nos hemos estancado en diatribas inútiles que sólo han servido para que un grupo se beneficie de una ideología que es profesada nominalmente…. Y que ha pasado con el desarrollo de nuestro país?... Por lo tanto a corto plazo si se trata de una decisión entre dos alternativas… Cabe preguntarse cuál es la excusa para en 14 años haber empeorado las condiciones de vida del venezolano, con todos los Poderes Públicos en sus manos, con los más altos ingresos petroleros…. Será recomendable entregarle Venezuela a una pésima caricatura del presidente fallecido?

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  2. Excelente artículo, espero que todas las personas que lo lean, lo internalicen y tomen la decisión que crean correcta el 14 de abril en su derecho a ejercer el voto, y así eligir el nuevo rumbo que queremos para nuestro país (seguir igual, mejorar o empeorar)

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